¿Hoy reciben asignaciones 1,4 millones de chicos más que en 2015?


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Verdadero, pero … ¿Hoy reciben asignaciones 1,4 millones de chicos más que en 2015?

 

Efectivamente, se sumó esta cantidad de niños y niñas gracias a la modificación del régimen de asignaciones familiares. Sin embargo, una parte de ellos ya recibía otras transferencias del Estado.

“1.400.000 chicos más reciben asignaciones”. La afirmación se puede leer en la gacetilla que difundió esta semana la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), y que actualiza el dato que Presidencia de la Nación difundió a través de spots y avisos en la vía pública.

De acuerdo con datos de la ANSES, en diciembre de 2015 7,3 millones de personas eran beneficiarias de algún tipo de asignación: Asignación Familiar, Asignación Universal por Hijo y por Hijo Discapacitado y Asignación por Embarazo para Protección Social, entre otras. En junio de 2016, el número de beneficiarios aumentó a 8,7 millones.

El mayor aumento (1,2 millones) se dio en las transferencias realizadas por el Estado a los trabajadores en relación de dependencia que incluye, además de los beneficios por hijo, a las prestaciones prenatal, por maternidad, por nacimiento, por adopción y por matrimonio, y la ayuda escolar anual.

Una de las razones por las que creció el número de beneficiarios fue el aumento del tope del ingreso familiar para recibir este tipo de asignaciones. A partir de febrero último, las familias con ingresos mensuales inferiores a $60 mil fueron incluidas en este sistema, cuando antes el límite era de 30 mil pesos (por su parte, el tope de ingreso individual pasó de $15 mil a $30 mil).

A su vez, en abril último el Poder Ejecutivo Nacional incluyó a través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 593/2016 a los hijos de los trabajadores monotributistas como beneficiarios de algunas de estas transferencias (por hijo e hijo discapacitado y la ayuda escolar).

Sin embargo, a pesar de que la cantidad de beneficiarios de las asignaciones familiares aumentó, esto no implica necesariamente una suba de las transferencias que realiza el Estado para los más chicos.

Las asignaciones se enmarcan dentro de un sistema de tres vías en las que el Estado provee ingresos para niños y adolescentes considerando la situación de sus padres: los trabajadores de más altos ingresos deducen las “cargas de familia” del impuesto a las ganancias, el resto de los trabajadores registrados -ya sea en relación de dependencia o monotributistas- reciben asignaciones familiares y, por último, los hijos de los trabajadores no registrados y desocupados están cubiertos principalmente por la AUH. Así lo describe un análisis realizado por Fabio Bertranou y Roxana Maurizio del Centro Internacional de Políticas para el Crecimiento Inclusivo (CIP-CI).

Por esto, “parte de los 1,2 millones son niños que no recibían ningún tipo de transferencia del Estado en 2015, como los hijos de monotributistas o de trabajadores que ganaban más de $15 mil pero no pagaban ganancias -explicó a Chequeado Malena Acuña, analista del Programa de Protección Social del Centro Implementación Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec)-. Pero otra parte son chicos que, aunque no recibían asignaciones, sus familias ya recibían una transferencia indirecta a través de la deducción de impuesto a las ganancias en 2015 e ingresaron en 2016 por la duplicación del tope del ingreso familiar y el aumento del mínimo no imponible”

En relación a la incorporación de monotributistas, Agustín Salvia, investigador del Conicet en el Instituto Gino Germani (UBA) y del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), señaló a este medio una baja adhesión en relación a la cantidad de los trabajadores que podrían acceder a este beneficio.

“Existe una resistencia, hay una connotación negativa en sectores de clase media baja que relaciona la asignación familiar con un plan social y no como un derecho adquirido, debido a la falta de información disponible”, observó Salvia.

Gala Díaz Langou, directora del Programa de Protección Social de Cippec,analizó el panorama completo de las transferencias que realiza el Estado a las familias con niños y adolescentes y lo calificó como “fragmentado e inequitativo”, ya que “los múltiples tipos de cobertura dependen de la condición laboral de los adultos, cuando el foco debería colocarse en los derechos de los niños y adolescentes”.

Además, la especialista añadió: “El valor de las prestaciones no es igual y tampoco progresivo (por ejemplo, hay casos en los que el Estado transfiere más a quienes deducen de ganancias que a quienes reciben asignaciones familiares o AUH)”. Salvo excepciones, los trabajadores con más altos ingresos en 2016 pueden deducir de impuesto a las ganancias $1.657 mensuales por cada hijo. En el caso de los trabajadores que no pagan este tributo, el valor general de la asignación familiar por hijo más alta es de 1.103 pesos.

Material extraído de: Chequedo.com 

 

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